Y deje de temer y aprendí a hacer

Camine agarrada de las manos, con mis deseos, pasiones y los bolsillos llenos de esperanza, deje los miedos atrás y empece a vivir como me dio la gana, me libere de mi y de los roles que me obligan a cumplir, ando con mi afro y mi sonrisa como adorno y aunque con vicisitudes. VIVO COMO QUIERO.


jueves, 9 de enero de 2014

Sudáfrica


Será que las cosas pasan porque tienen que pasar, polos opuestos tendentes a perderse en medio del mar o ahogarse en la orilla, se miran y sonríen como si juntos pudieran conquistar el mundo.

¿Qué tienes en esos ojos que me gustan tanto?

Pude correr y lo hice porque soy miedosa y me paso la vida luchando con mis miedos, tenía  fe en que pudo funcionar, en que había algo cierto en esa mirada sudafricana que me movía el alma, será cierto que estas tan loco para proponer cosas tan extremas, será verdad que yo podría ser buena para ti. Nadie sabe.

Ávidos de romances fugaces, ambos nos envolvimos en unos días de besos, caricias y deseos controlados por el viento y el temor a los que pueda pasar al día siguiente. 

Fuiste especial y creo que nunca olvidare tu sonrisa, ni esa mirada que me encantaba, tal vez no entiendas porque ahora lo escribo y nunca lo dije, pero el miedoso no habla, escribe. 


¿Cruzaremos fronteras? ¿Nos volveremos a ver? pregunto yo, pero una cosa es cierta, la vida sigue, lo que paso, paso.