Y deje de temer y aprendí a hacer

Camine agarrada de las manos, con mis deseos, pasiones y los bolsillos llenos de esperanza, deje los miedos atrás y empece a vivir como me dio la gana, me libere de mi y de los roles que me obligan a cumplir, ando con mi afro y mi sonrisa como adorno y aunque con vicisitudes. VIVO COMO QUIERO.


domingo, 19 de febrero de 2012

En la profundidad (dedicado a mi hermano)

En estos días no sabemos si levantar la cabeza, si quedarnos durmiendo hasta desfallecer como olas en un rió  Abro los ojos y entiendo que las cosas no podrían ir peor, aunque comparto todo, aunque hago todo lo que tengo que hacer, siento un hueco enorme en el medio de este balcón que ambos hemos hecho nuestro refugio y desahogo obligatorio y consensual. 
Los días pasan entre peleas verbales, amenazas de golpes que nunca se cumplen, pero que siempre se desean dar, la sarna de Nana ya es parte de la familia, nos adaptamos a aquellos orines que si no lo pisamos cada mañana es como si aun no nos hubiésemos levantado, los vecinos que gritan obscenidades y golpean las paredes sin conocer la razón. 
Compartimos en familia los boches y las cervezas, el deseo voraz de acabar con esta relación que desde nuestro nacimiento nos toco sin sorteo ni oportunidades de cambio. Hoy hacemos una recolecta para comer y mañana espero que nos podamos reír de esto. 
Mi padre digo nuestro padre perdió la fe y la esperanza en el y lo que lo rodea, de el rengo grandes recuerdos que hoy ya adulta he empezado a olvidar por culpa de su borrachera, despilfarro, gritos y absurdo e irremediable mal carácter para los que algún día fueron su familia. 
De mi madre, de ella no puedo decir nada, porque ella para mi lo es todo. La vida me ha hecho intolerante y malcriada y yo le he hecho daño a ella por lo que la vida me ha hecho, aunque en el fondo no es su culpa. Su voz me molesta, sus ronquidos me irritan, sus abrazos me dan ganas de salir corriendo, no por el abrazo en si, sino porque siento y no me gusta sentir. 
Mi hermano "el pobre" menor que yo, con un circulo de vida que marea, con el que compartí todo lo que he tenido en la vida y aun lo sigo haciendo, desde comida, bebidas, consejos hasta los mismos padres y sus problemas.
No es sencillo tener una familia como la mía y no sentir que el mundo se desploma, cuando a tu alrededor hay tanta gente feliz y tu, tal vez, nunca llegues a serlo. Mientras yo navego en la profundidad y el temor de no tener un futuro prometedor por mas que me esfuerce y huir al día a día con mal humor y comer lo mismo de ayer o menos, tener comezón por la sarna de Nana, ser borracha como lo es mi padre, roncar como mi madre y marearme en el circulo conjuntamente con mi hermano. 
Tal vez estoy exagerando pero últimamente he dejado de ver la luz, de sonreír y me he perdido en los mareos y la gastritis que hoy son mis compañeras con los bolsillo vacíos, los ojos secos de ya no llorar, buscando la manera de salir de esta profundidad general en la que estoy y la que me rodea. 

2 comentarios:

  1. Siempre hay luz, esa eterna y unica, leerte es conocer dentro tuyo, y admito que me gusta eso, fuerza para encontrar la luz. Abrazotes.

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